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Steinmann (2018) Transdisciplinarity (fragmento)

 

Indisciplina

De la indisciplina y la transdisciplina

El término interdisciplinariedad surge por primera vez en 1937 y le atribuyen su invención al sociólogo Louis Wirth. Con el transcurrir del tiempo, el propio desarrollo científico-técnico hizo que fueran surgiendo paulatinamente numerosas ramas científicas. En general empezaron a aparecer especialistas en cada una de esas disciplinas que no eran especialistas en otras áreas de conocimiento, por lo que ciertos estudios que requerían de conocimientos en diversas áreas eran inasequibles a la mayoría de científicos especializados en una cierta área. Y ello se relaciona con la historia del esfuerzo humano para unir e integrar situaciones y aspectos que su propia práctica científica y social separan.


Hoy es muy común escuchar de proyectos interdisciplinarios, incluso de existir departamentos encargados al apoyo de proyectos interdisciplinares.  La interdisciplinariedad como actitud de ser interdisciplinario parece surgir por la segunda mitad del siglo XX y se le atribuye a Louis Wirth.


Más que querer presentar aquí un bosquejo histórico de cómo, primero se fue  construyendo un paradigma disciplinar y luego sobre todo en la segunda mitad del siglo XX al ver las limitaciones de esta reducción del pensamiento científico se pensó en reconectar a las disciplinas con diversos modelos:  lo multidisciplinar, lo interdisciplinar y lo transdisciplinar, al menos como ejes de otros cruces posibles.  


Me quiero detener un poco en este asunto para formar una suerte de esqueleto básico con el que sostendré la práctica de MixLabArt2.  Si partimos que la disciplina es el marco de referencia que nos permite establecer con claridad la parte central de algún estudio, por ejemplo, las artes, las ciencias o la filosofía, veremos con sorpresa que muchas por ejemplo, cualquier obra artística puede ser abordada desde una perspectiva filosófica o artística.  Las prácticas tecno científicas tienen sin duda repercusiones filosóficas, de ahí toda la literatura de ficción científica, cuyo motor narrativo principal son precisamente los conflictos filosóficos que plantean las nuevas tecnologías, por ejemplo, el desarrollo de una inteligencia artificial superior a la inteligencia humana.  Pero si esto es cierto, ¿es posible también plantear que todo proyecto filosofico y cientifico puede (acaso debe) ser abordado también desde una perspectiva artística, el giro que aquí se presenta es que no solo se trata de la capacidad  del arte de invitar a la reflexión filosófica o al cuestionamiento científico al representar en sus producciones aspectos de los conflictos humanos en este sentido.  Además, es posible proponer que el arte y sus métodos de investigación producción acompañen la reflexión filosófica y científica enriqueciendola con sus propios modos de investigar.  Por poner un ejemplo, alguien puede estar escribiendo un texto filosófico y en un descanso sobre esto, al ver una determinada imagen del mundo del arte, algo cambia en la perspectiva filosófica de la cual está generando dicho texto.  Esta intervención del arte como forma de pensamiento no discursivo coparticipa en la construcción del discurso filosófico.

Ahora bien, ya he presentado modos en los que las disciplinas se interrelacionan y enriquecen, al menos las que son de mi mayor interés para propósitos de este proyecto,  lo que sigue es presentar una estructura inicial para comprender por qué parto de la transdisciplina y no de otros conceptos  

Tratemos de asociar algunas ideas a esta triada que propongo,  lo disciplinar se trata pues de un conocimiento ya establecido, que cabe correctamente en los límites de la disciplina de referencia, así estudiamos anatomía, y anatomía artística, estableciendo claras diferencias en la medida que se establece el límite disciplinar de nuestro interés.  Desde luego no será el mismo campo de estudio la anatomía humana para un médico que para un filósofo o un artista.  En resumen lo disciplinar es un conocimiento que suficientemente sustentado en un marco de referencia teórico establece los límites de un determinado conocimiento y práctica específica.  Las disciplinas al dividir el mundo en campos de saber específicos, plenamente diferenciados y ciertamente cerrados en general, demostraron ser insuficientes para abordar todos las problemáticas de la humanidad.   Entonces lo que una vez hubo de ser separado se intentó reunir en los proyectos interdisciplinares.  En el campo de la medicina por ejemplo, al ver que un determinado medicamento tiene efectos benéficos en un sentido pero perjudiciales en otro, fue necesario aprender interdisciplinariamente sus efectos.  En las artes ha sido necesaria la revisión de las prácticas tradicionales como la pintura, la escultura, la música, etc, cuando se encontró la posibilidad de mezclas antes no exploradas, como la videodanza que si bien hoy es una disciplina más, en algún momento, con la innovación de la grabación en video, se exploró el cruce disciplinar entre danza y videoarte, reconociendo que este cruce daba perspectivas a la danza nunca antes posibles, como danzar en reversa, de cabeza, discontinuamente, etc.  

Con esto ya podemos tener alguna idea de lo que por interdisciplinar se entiende.  Ahora bien, si planteo que este es un proyecto que procura alinearse a una práctica transdisciplinar, lo que estoy tratando de proponer sin detrimento de las ventajas limitadas de lo disciplinar, lo multidisciplinar y lo interdisciplinar es que se puede intentar superar las fronteras del encuadre disciplinar trascendiendo desde su base.  No se trata pues de una integración de saberes y prácticas sino un desplazamiento más fundamental que trasciende lo disciplinar antes que se de.

En mi personal visión del asunto me inspira la idea planteada en filosofía china.  En la práctica del taichi hay este sentido de anticipación como el que estoy tratando de plantear como parte del ejercicio transdisciplinar.  En este contexto filosófico, existe la noción del Dao, si lo explicaremos con un dibujo, el Dao que es el universo continuo, indiferenciado y eterno se representa con un círculo.  Luego el mundo manifestado se encuentra representado por el Ying-Yang que como principio de dualidad es diferenciado y polar.  Existe la luz y la oscuridad, lo femenino y lo masculino, el cielo y la tierra.  Y es representado por medio del famoso diagrama que parecen dos gotas una negra y otra blanca que complementan un círculo, y en cuyas formas en la parte más ancha de ambas, se encuentra un pequeño círculo del otro -llamémosle permisivamente- color.  Pues la práctica del TaiChi es una preventiva, se le representa con una espiral dentro de un círculo y presenta la manera en la que el hombre, que se encuentra a la mitad de todas las dualidades se puede mover para alinearse a los caminos propicios y se aleja de los no apropiados antes de que estos se manifiesten dualmente.  La medicina china basada en estos principios, al contrario de mucha de la medicina occidental que es correctiva, es preventiva en su fundamento filosófico.  Si tratamos de crear un Mix de estas ideas con la idea de lo disciplinar y lo transdisciplinar, mi propuesta es que este último término se trata más de una práctica que anticipa la esclerosis de la disciplina, está a la mitad, como lo está también el tai chi entre el cielo de lo conceptual y la tierra de la práctica.  Si la interdisciplina es sobre todo una práctica y la disciplina es sobre todo un marco teórico, lo transdisciplinar se anticipa a tal división.

En lo personal disfruto mucho de esta representación diagramática del Tai chi y la propongo como icono de mi práctica transdisciplinar.  El círculo es la indisciplina, el yin yang es la disciplina e interdisciplina, y la espiral -como ya lo he dicho- es lo transdisciplinar.  

En MixLabArt2 no privilegio ninguna, pienso más bien que todas tienen su función y oportunidad, sin embargo, es más un tema del tiempo, que con la renovación de los absolutismos ante las crisis planetarias que ya enfrentamos y seguiremos enfrentando, renovar nuestra capacidad de indisicplinarnos y de anticipar las dialécticas absolutistas, acaso mi acento por lo transdisciplinar en este proyecto se sustenta en la idea de aprender y ayudar a otros a anticipar la formación de los juicios polares y discriminatorios propios del exceso de disciplina y la falsa integración que parecen tener los proyectos interdisciplinares. Donde la mixtura pareciera que anquilosa más aún las divisiones disciplinares que se convocaron en primer lugar para compartir metodologías.